La SINDE

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y el que se va

viernes, 30 de enero de 2009

Objeción de conciencia

Antes los insumisos eran los que se negaban a hacer el servicio militar, porque no reconocían su objeción de conciencia.
Ahora los insumisos tendrán que  ser los padres a los que no se  les reconoce la objeción de conciencia ante la indoctrinación (a)moral de su gente por parte del Estado y de autores de textos que deberían estar en un psiquiátrico.
En los sesenta y setenta del siglo pasado se gritaba de todas las formas posibles contra el Sistema. Se contestaba. Ahora el sistema sigue instalado pero, en lugar de ser  contestado, salvo por estos héroes de la objeción de conciencia, intelectuales y actores dicen  a coro: "Sí, bwana". ¡País de borregos!"

1 comentario:

  1. Sí, pero protestar no sirve. Está demostrado. Golpe de estado, tampoco.

    Además, tanto en la derecha como en la izquierda, como en cualquiera de ambos extremos, así como en los extremos opuestos de los pensamientos extremos... Hay muchos que gustosamente ocuparían el poder. Están de acuerdo en que el sistema es caca de perro. Así que, por miedo y por ignorancia tendemos a decir que lo que hay es lo mejor de entre lo posible... Por miedo a que venga un señor de extrema derecha y se ponga a dictar las leyes. O de extrema izquierdda. O alguien que no tenga nada que ver con nada de izquierdas ni de derechas, que parece que es lo único que existe... Preferimos luchar con la bandera del escaqueo: escaquearse en el curro y de todo aquello que molesta. Es la cultura de la ceguera voluntaria y del escaqueo. Brindo por ello...

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