domingo, 4 de enero de 2009
El exceso
Anoche me despertó a las tres de la madrugada unos gritos en la calle. Me asomo. Era uno de unos veintitantos años, borracho como una cuba, que se abría paso entre pota y pota. Mientras espera reconciliar el sueño pensé esto: la cultura occidental lleva ya siglos haciendo la apología de la diversión como exceso; no ya solo divertirse, que es "ir por otro lado", sino desparramarse, que es ir a la vez por todos, cosa imposible. No se cae en la cuenta de que si, al fin y el cabo, todo cansa, el exceso cansa excesivamente.
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Buenísimo lo de 'divertirse' y 'desparramarse', y el final.
ResponderEliminarEstupendo tenerte de nuevo por estos foros!