miércoles, 16 de septiembre de 2009
¡Arriba (abajo) la Esteban!
Belén Esteban, la princesa del pueblo. Llora y amenaza ("¡por mi hija, mato!") casi a la vez. Una parte del pueblo (mayoría femenina, entre 40 y 80 años) está con ella. Le gritan: "¡Presidenta, presidenta"! Vive de su lejano idilio con Jesulín el torero, de su ruptura, de su separación del marido, de su vida, en definitiva. Ha hecho de ella misma un espectáculo que hace subir la audiencia hasta más de un 20% a Telecinco. Es la llorona de los huevos de oro. Y pese a toda esta utilización -de ella misma, de quienes la apoyan (que aman el espectáculo) y de la cadena que la explota hay un fondo de inmediatez, de autenticidad y de frescura en esa mujer. Es una mezcla de descaro y de buen corazón. Sin duda, un personaje, en un medio, como el televisivo, donde lo que abunda es la mediocridad que se la da de algo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


"Yo me meo que te cagas", decía uno de GH.
ResponderEliminar