jueves, 12 de febrero de 2009
Política y pecado
Detrás del más moderno escándalo político siempre hay un pecado antiguo. La codicia, sobre todo: la sacra auri fames, la sagrada hambre de dinero, que decía Virgilio, el ansia por tener más y más a costa de engañar, mentir, aparentar honradez y defraudar a los demás. Por no hablar de los magnates detrás de sus escopetas, en la montería, rodeados de cuernos de pobres ciervos, que no le han hecho nada a nadie. Eso es altanería, soberbia, infatuación, idiotez.
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En lo de la idiotez estamos de acuerdo, pero en el resto discrepamos. Como decía J. J. Sancho en "La hilaridad hilarante": "También la chorrada es una porción de líquido".
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